Ciclo Femenino y Ayurveda

Muchos siglos se le ha atribuido a la menstruación como algo negativo y sucio. Nos han hecho entender que somos impuras en el momento de sangrar. En los estudios clínicos no se nos ha tenido muy en cuenta en temas de nuestro ciclo menstrual. No se consideraba nuestro flujo hormonal que fluctúa mes a mes. Pero a día de hoy, cada vez se está investigando más en la mujer teniendo en cuenta nuestro ciclo hormonal. 

El ciclo femenino, desde la perspectiva del Ayurveda, es un proceso complejo y dinámico. Está influenciado por los tres doshas (Vata, Pitta y Kapha). Estos representan las energías biológicas fundamentales. Además, se considera un reflejo de la salud general de la mujer y se relaciona estrechamente con el equilibrio hormonal. Es un signo vital para el cuerpo femenino, así como es la frecuencia cardíaca o la frecuencia respiratoria.

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AMERICAN COLLEGE OF OBSTETRICIANS AND GYNECOLOGISTS

Sin un buen ciclo menstrual sano, podemos experimentar síntomas como dolor y fatiga. También podemos sufrir distensiones abdominales. A veces, simplemente no nos sentimos conectadas a nuestro cuerpo. ¿Es esto normal? La respuesta es no. Con el conocimiento del Ayurveda, entender nuestro ciclo puede resultarnos un poco más fácil.

En esta fase, predomina el dosha Kapha. La energía de crecimiento y nutrición. Esta es la fase en la que se produce el crecimiento del folículo ovárico y la regeneración del endometrio. El folículo está en crecimiento por la acción de la FSH (hormona foliculoestimulante). Además, se observa un aumento gradual de los niveles de estrógeno.

Desde el punto de vista ayurvédico, los gunas (características) dominantes en esta fase, son:

  • La pesadez: relacionado con la estabilidad, el sustento de la tierra, reflejado en los niveles de estrógeno.
  • La mucosidad y la fluidez: se puede determinar perfectamente en el cambio del flujo vaginal, el moco cervical. La producción y la consistencia va cambiando a medida que nos acercamos al clímax del ciclo (la ovulación).
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Predomina un mayor equilibrio y una buena concentración. Es una buena fase para iniciar y planificar nuevos proyectos. También podemos establecer nuevas rutinas con facilidad. Esto se debe a que encontraremos más facilidad en mantener la constancia.

La ovulación se caracteriza por la influencia del dosha Pitta, asociado con la transformación y el calor. Se produce la liberación del óvulo y un aumento de la temperatura corporal basal. Hormonalmente, se produce un pico de estrógeno y un aumento de la hormona luteinizante (LH).

Pero en esta fase aún nos encontramos con un Kapha dominante. Esto se refleja en la consistencia ideal del moco cervical (clara de huevo). Proporciona la fertilidad necesaria para que el esperma pueda mantenerse hasta la ovulación. Así, puede fecundar el óvulo. 

La energía Pitta se ve reflejada en el guna dominante que es el calor, reflejando la pasión. Es la fase ideal para mostrarse desde un lado dominante y seguro de sí mismo. Después de la ovulación, la energía dominante en el ciclo será el Pitta, dejando ya atrás al Kapha dosha. 

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Después de la ovulación, nos encontramos aún en una fase con dominancia del Pitta dosha. La temperatura corporal basal se mantiene elevada hasta justo antes de la menstruación. El cuerpo se prepara para la posible implantación del óvulo fecundado. En esta fase predomina el principio de la transformación. El endometrio se transforma. El folículo se convierte en el cuerpo lúteo. Hormonalmente, se observa un aumento de los niveles de progesterona.

El guna dominante en esta fase, sigue siendo el calor, presente por la temperatura del cuerpo. Además, es el momento de querer acabar los proyectos que se iniciaron.

La transición de la fase lútea a la fase menstrual puede ser muy variable en cada mujer. Antes de la menstruación (fase premenstrual), la energía Pitta y Vata se mezclan. Cuanto más nos acercamos a la menstruación, más energía Vata solemos sentir. El momento en que Vata comienza a aumentar es muy individual de una mujer a otra.

Cada ciclo empieza con el primer día completo del sangrado. El sangrado es el desprendimiento del tejido endometrial. Este tejido se ha estado preparando a lo largo de todo el ciclo.

Esta fase se caracteriza por la predominancia del dosha Vata, asociado con el movimiento y la circulación. El movimiento descendente está dominado por el apana-vata, uno de los subdoshas del Vata dosha. Durante la menstruación, se produce la eliminación del tejido endometrial, lo que se considera un proceso de purificación. Una limpieza corporal del exceso de Pitta dosha y de rakta dathu (tejido sanguineo). Desde el punto de vista hormonal, esta fase se corresponde con niveles bajos de estrógeno y progesterona.

Desde el Ayurveda, los gunas dominantes en esta fase son claramente la sequedad y la ligereza. También incluyen el frío y lo sutil. 

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  • El guna seco lo vemos por la ausencia de moco cervical.
  • La ligereza o el exceso de movimiento se refleja más en el aspecto mental. Más pensamientos, aumentan las inseguridades y los miedos. 
  • El frío es muy característico, ya que la temperatura corporal basal disminuye.
  • La sutileza, como la sensibilidad. Algunas mujeres pueden presentar en esta fase. Incluso el sueño se podría ver afectado, causando insomnio.

Ayurveda recomienda descanso, calor y alimentos nutritivos y fáciles de digerir durante esta fase. Aunque también es verdad que en la fase premenstrual, algunas mujeres sienten la necesidad de más movimiento. Este movimiento les ayuda a prevenir el dolor menstrual y sentirse más animadas. La liberación de oxitocina contribuye a este ánimo.

Ayurveda reconoce la influencia hormonal. Sin embargo, su enfoque es equilibrar los doshas. Los desequilibrios hormonales se consideran manifestaciones de desequilibrios en los doshas. Por lo tanto, un buen equilibrio de los doshas, es fundamental para mantener la salud menstrual y hormonal.

Para mi el Ayurveda, trae la simplicidad de sus principios y ayuda a comprender. Ofrece herramientas (dieta, hierbas medicinales, yoga, meditación, journaling…) para gestionar el ciclo femenino de manera natural y holística. De esta forma, puedes reconectar con tu ciclo, entenderlo y aceptarlo, viviendo tu feminidad más plena y más consciente.

En caso de tener un problema más específico, como SOP, endometriosis, síndrome premenstrual, amenorrea o cualquier otro desajuste, es importante considerar un enfoque más integral. Asegúrate de hacerlo de forma acompañada con tu terapeuta ayurvédico y tu médico. Juntos podemos trabajar para una mejor calidad de vida.

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